25.11.08

NOCTURNO

Después de tanto, aún te esculpo a veces en recuerdos cargados de nostalgia. Extraña voz, extraña melodía que me despierta entre ansiosa y divertida.

18.11.08

UNA DE ESAS NOCHES...



Kizá ésta sea una de esas noches en ke las cosas las sientes más despacio. Una de de esas noches ke pasan lentamente, ke dejan ke las horas te parezcan eternas, ke hacen ke mañana no llegue en unas horas, en las ke no termino y te kedas conmigo.

Kizá ésta sea una de esas noches en ke mirarme se te escapa, una de esas noches ke llegan sin sentirse y ke no se detienen. Kizá ésta sea una de esas noches en ke el tiempo se escurre entre cada palabra y vuelves la cabeza y después ya te has ido.

Durante unos instantes, cuando veo la luna agachar la cabeza y entrar por un rincón, me paraliza el miedo y espero contenida ke me buskes a tientas, ke hurgues en mis recuerdos. Ke me descubras.

Pero esta noche estás cansado. No pasarás las páginas del libro. Apagas la luz. Kizás mañana.




Bistritz, 3 de mayo. Salí de Münich a las 8:35 de la noche del
primero de mayo, llegué a Viena a la mañana siguiente,
temprano; debí haber llegado a las seis cuarenta y seis; el tren
llevaba una hora de retraso. Budapest parece un lugar
maravilloso, a juzgar por lo poco que pude ver de ella desde el
tren y por la pequeña caminata que di por sus calles. Temí
alejarme mucho de la estación, ya que, como habíamos llegado
tarde, saldríamos lo más cerca posible de la hora fijada. La
impresión que tuve fue que estábamos saliendo del oeste y
entrando al este. Por el más occidental de los espléndidos
puentes sobre el Danubio, que aquí es de gran anchura y
profundidad, llegamos a los lugares en otro tiempo sujetos al
dominio de los turcos.

16.11.08

Los libros me sujetan a mi mundo. De pekeña no los necesitaba. Ahora, empiezo a sentir dificultad, a veces, de abstraerme y volver a lo ke en realidad mejor conozco, a mi pekeño mundo paralelo. De donde soy, a donde pertenezco, a donde nunca me cansaré de volver. A veces, sin kerer, me meto en la burbuja de anodina realidad ke compartimos y me dejo pendiente para luego volver a la lectura. Ke error más tonto, ké descuido. Pero es dificil mantenerse atado con una cuerda tan poco comercial, tan falta de atractivo. Si me hubiese buscado un camino más facil para llegar a casa, como migas de pan o baldosas amarillas, pero no, yo a lo general, a lo ke no vende. Aunke, últimamente, he descubierto puertas, pasillos, ke me llevan directa. Página 2. Revistas culturales. Internet y sus blogs. Me gusta ser becaria. La curiosidad siempre fue cosa de los gatos.











Sombra, trémula sombra de las voces.
Arrastra el río negro mármoles ahogados.
¿Cómo decir del aire asesinado,
de los vocablos huérfanos,
cómo decir del sueño?

Sombra, trémula sombra de las voces.
Negra escala de lirios llameantes.
¿Cómo decir los nombres, las estrellas,
los albos pájaros de los pianos nocturnos
y el obelisco del silencio?

Sombra, trémula sombra de las voces.
Estatuas derribadas en la luna.
¿Cómo decir, camelia,
la menos flor entre las flores,
cómo decir tus blancas geometrías?

¿Cómo decir, oh Sueño, tu silencio en voces?

Octavio Paz. Nocturno.


Vuelvo a vos, como se vuelve siempre...

16.10.08

Anastasia Nikoláyevna Románova


Su Alteza Imperial la Gran Duquesa Anastasia de Rusia, Anastasia Nikoláyevna Románova (en ruso: Вели́кая княжна́ Анастаси́я Никола́евна) (18 de junio de 1901/5 de junio según el calendario juliano - 17 de julio de 1918), fue la hija más joven del emperador Nicolás II, el último zar de la Rusia Imperial, y de su esposa Alejandra Fiódorovna. Anastasia fue la hermana menor de la Gran Duquesa Olga, la Gran Duquesa Tatiana y la Gran Duquesa María, y la hermana mayor de Alexis Nikoláyevich Románov, zarévich de Rusia. Fue presumiblemente asesinada junto al resto de su familia el 17 de julio de 1918, por fuerzas de la policía secreta bolchevique.

Sin embargo, los rumores de que Anastasia sobrevivió a la masacre y pudo escapar son persistentes desde 1918. Muchas mujeres a lo largo del siglo XX han afirmado ser la Gran Duquesa Anastasia, la más famosa de las cuales fue Anna Anderson, cuyo cuerpo fue incinerado tras su muerte, acaecida en 1984. A pesar del apoyo que prestaron a Anderson muchas personas que habían conocido a Anastasia, las pruebas de ADN de Anderson en su pañuelo y pelo revelaron que no tenía ningún parentesco con la Gran Duquesa.


Kizás esté más cerca de lo ke pensabas...

15.10.08

A GLAUKA, LUCERO DE LA TARDE

...





Siempre ke aparece el luzero del alba me da por recordar. Siempre aparece en momentos en los ke todo es oscuro y empiezo a estar perdida. Se ilumina y veo ke el camino está ahí y ke ya me he encontrado, y siempre ke lo hace, me kedo un rato a sentarme a la luz del luzero. Y un dia me despierto y el luzero no está. Y entonces me levanto y sigo mi camino. A veces me cabreo, a veces me acostumbro, y al rato soy feliz.
Siempre ke aparece el luzero del alba me da por recordar.
Kizás por una vez no me siente, kizás siga por mi camino.
Igual así el luzero se keda para siempre.


Y ahora el cielo ya es otro, más violeta, pero también me habla.

31.8.08

HOY YA NO TENGO TAN CLARO KE TE VAYA A KERER SIEMPRE

Los deseos son extraños. Siempre piensas ke lo ke deseas es lo ke más te conviene y no es verdad.
Cuando kieres mucho a alguien deseas ke sea feliz, y a veces, su felicidad, se lleva la tuya por delante. Es extraño. A veces desearía no sentir nada. Ke todo me produjese indiferencia. A veces desearía estar vacía. No sentir deseo. A veces no desearía.
Necesito un punto final.

LOS LIBROS DE HISTORIA NO SON DE VERDAD

En una sociedad que hace apología del raciocinio, que critica las utopías y que no acepta idealismos, repetimos, a pesar nuestro, los mismos...