Durante dos años, en la Universidad, me tuvo loca un chico al ke no conocía de nada. "El Calvo". Tremendo, por lo alto, y difícil, por lo escurridizo, con el ke hablé una sola vez, a pesar de coincidir en un par de clases con él y tener algunos amigos comunes. Kizá mi manía por subir a la gente a un pedestal, para poder observarla de lejos, pasando desapercibida. Un pedestal del ke tengo miedo ke se caigan al descubrir su parte más terrenal. El chico estuvo subido ahí, ¿cuánto? Probablemente hasta mi Erasmus, cuando desaparecí del mapa, y tuve ke dejar de soñar con ovejas eléctricas y poner un poco más cerca del suelo a los chicos de mi vida. Él bebía cerveza y yo me kedaba mirándolo. Maranta me daba tobas. Nena, deja de mirarlo así, ke pareces una loca... En fin. Pasó el tiempo y me olvidé... Ya no subo a los tíos a altares, y veo ke se tropiezan sin pensar ke son idiotas. Ya no me descubro tanto pensando en cosas sinsentido, ahora leo cosas sin sentido. El Calvo ya no es Calvo, pero por lo ke he leído, puede ke sí ke se merezca estar por las alturas... Escribe bien, el chico...
Alejandro Feito (y Strawberry de DefConDos) - Destino Zokete
Y mientras buceaba en ese tipo de recuerdos, me topé con un fotógrafo/diseñador ke me dejó bokiabierta. Sencillo. Limpio. No hace falta vestir a nadie de faralaes para ke destake. En lo austero también hay belleza. Bajo las ruedas. Pies en el suelo y cabeza abajo. La mirada underground. Y la ke no está tan oculta. Pekeños momentos de descanso dentro de nuestros kaos particulares. Un poco menos dura la cuesta arriba.
HoffaMM
Me olvidaba, HBO sigue subiendo... Grandes series para grandes momentos. Ahí arriba deben estar apretados...
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21.8.09
18.11.08
UNA DE ESAS NOCHES...

Kizá ésta sea una de esas noches en ke las cosas las sientes más despacio. Una de de esas noches ke pasan lentamente, ke dejan ke las horas te parezcan eternas, ke hacen ke mañana no llegue en unas horas, en las ke no termino y te kedas conmigo.
Kizá ésta sea una de esas noches en ke mirarme se te escapa, una de esas noches ke llegan sin sentirse y ke no se detienen. Kizá ésta sea una de esas noches en ke el tiempo se escurre entre cada palabra y vuelves la cabeza y después ya te has ido.
Durante unos instantes, cuando veo la luna agachar la cabeza y entrar por un rincón, me paraliza el miedo y espero contenida ke me buskes a tientas, ke hurgues en mis recuerdos. Ke me descubras.
Pero esta noche estás cansado. No pasarás las páginas del libro. Apagas la luz. Kizás mañana.
Bistritz, 3 de mayo. Salí de Münich a las 8:35 de la noche del
primero de mayo, llegué a Viena a la mañana siguiente,
temprano; debí haber llegado a las seis cuarenta y seis; el tren
llevaba una hora de retraso. Budapest parece un lugar
maravilloso, a juzgar por lo poco que pude ver de ella desde el
tren y por la pequeña caminata que di por sus calles. Temí
alejarme mucho de la estación, ya que, como habíamos llegado
tarde, saldríamos lo más cerca posible de la hora fijada. La
impresión que tuve fue que estábamos saliendo del oeste y
entrando al este. Por el más occidental de los espléndidos
puentes sobre el Danubio, que aquí es de gran anchura y
profundidad, llegamos a los lugares en otro tiempo sujetos al
dominio de los turcos.
16.11.08
Los libros me sujetan a mi mundo. De pekeña no los necesitaba. Ahora, empiezo a sentir dificultad, a veces, de abstraerme y volver a lo ke en realidad mejor conozco, a mi pekeño mundo paralelo. De donde soy, a donde pertenezco, a donde nunca me cansaré de volver. A veces, sin kerer, me meto en la burbuja de anodina realidad ke compartimos y me dejo pendiente para luego volver a la lectura. Ke error más tonto, ké descuido. Pero es dificil mantenerse atado con una cuerda tan poco comercial, tan falta de atractivo. Si me hubiese buscado un camino más facil para llegar a casa, como migas de pan o baldosas amarillas, pero no, yo a lo general, a lo ke no vende. Aunke, últimamente, he descubierto puertas, pasillos, ke me llevan directa. Página 2. Revistas culturales. Internet y sus blogs. Me gusta ser becaria. La curiosidad siempre fue cosa de los gatos.


Sombra, trémula sombra de las voces.
Arrastra el río negro mármoles ahogados.
¿Cómo decir del aire asesinado,
de los vocablos huérfanos,
cómo decir del sueño?
Sombra, trémula sombra de las voces.
Negra escala de lirios llameantes.
¿Cómo decir los nombres, las estrellas,
los albos pájaros de los pianos nocturnos
y el obelisco del silencio?
Sombra, trémula sombra de las voces.
Estatuas derribadas en la luna.
¿Cómo decir, camelia,
la menos flor entre las flores,
cómo decir tus blancas geometrías?
¿Cómo decir, oh Sueño, tu silencio en voces?
Octavio Paz. Nocturno.
Vuelvo a vos, como se vuelve siempre...
Arrastra el río negro mármoles ahogados.
¿Cómo decir del aire asesinado,
de los vocablos huérfanos,
cómo decir del sueño?
Sombra, trémula sombra de las voces.
Negra escala de lirios llameantes.
¿Cómo decir los nombres, las estrellas,
los albos pájaros de los pianos nocturnos
y el obelisco del silencio?
Sombra, trémula sombra de las voces.
Estatuas derribadas en la luna.
¿Cómo decir, camelia,
la menos flor entre las flores,
cómo decir tus blancas geometrías?
¿Cómo decir, oh Sueño, tu silencio en voces?
Octavio Paz. Nocturno.
Vuelvo a vos, como se vuelve siempre...
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