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16.11.08

Los libros me sujetan a mi mundo. De pekeña no los necesitaba. Ahora, empiezo a sentir dificultad, a veces, de abstraerme y volver a lo ke en realidad mejor conozco, a mi pekeño mundo paralelo. De donde soy, a donde pertenezco, a donde nunca me cansaré de volver. A veces, sin kerer, me meto en la burbuja de anodina realidad ke compartimos y me dejo pendiente para luego volver a la lectura. Ke error más tonto, ké descuido. Pero es dificil mantenerse atado con una cuerda tan poco comercial, tan falta de atractivo. Si me hubiese buscado un camino más facil para llegar a casa, como migas de pan o baldosas amarillas, pero no, yo a lo general, a lo ke no vende. Aunke, últimamente, he descubierto puertas, pasillos, ke me llevan directa. Página 2. Revistas culturales. Internet y sus blogs. Me gusta ser becaria. La curiosidad siempre fue cosa de los gatos.











Sombra, trémula sombra de las voces.
Arrastra el río negro mármoles ahogados.
¿Cómo decir del aire asesinado,
de los vocablos huérfanos,
cómo decir del sueño?

Sombra, trémula sombra de las voces.
Negra escala de lirios llameantes.
¿Cómo decir los nombres, las estrellas,
los albos pájaros de los pianos nocturnos
y el obelisco del silencio?

Sombra, trémula sombra de las voces.
Estatuas derribadas en la luna.
¿Cómo decir, camelia,
la menos flor entre las flores,
cómo decir tus blancas geometrías?

¿Cómo decir, oh Sueño, tu silencio en voces?

Octavio Paz. Nocturno.


Vuelvo a vos, como se vuelve siempre...

LOS LIBROS DE HISTORIA NO SON DE VERDAD

En una sociedad que hace apología del raciocinio, que critica las utopías y que no acepta idealismos, repetimos, a pesar nuestro, los mismos...