31.10.05

VA DE... CONCIERTOS

Son las 11 30 de la noche y el concierto debería haber empezado a las 10. Pero la espera no duele, solo impacienta. Unos porros, una botella de agua y dos grandes orejas son lo único necesario para disfrutar del concierto. Y doce euros, que es lo que cuesta la entrada.
Aparecen, como si de unos jovenzuelos se tratase, los Kingston Kitchen en el pequeño escenario del Gruta. Y nadie lo duda, la edad es lo que menos nos importa en este momento. Tal y como suenan ya podrían tener 200 años que nos dejarían igual de contentos. Con ellos viene el Dr.Ring Ding. Increible, tan grande y calvo como lo esperaba. Está allí, de frente y creo que me ha mirado. Igual es la maría que empieza a hacerme efecto. Da igual, está delante. Me deja desarmada. El ska martillea en las cabezas de todos. Bailan hasta los más reacios. La marea de gente que me empuja de un lado a otro me es indiferente. Allí está, con su voz grave y su sentido del humor incluso ácido, para aquél que entienda el inglés.
"Dr.Ring Ding, yo kiero ser groupie!"










Me dijo ella adios tan dulcemente, que creí que me invitaba a volver...

1 comentario:

Sante dijo...

Yo también estuve allí! Me invitaron, mi primer y único concierto de ska hasta el día de hoy... fue divertido, pero no es un estilo musical que me entusiasme.
En fin, que vaya coincidencia!

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